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5 ventajas de viajar solo y por qué tú también deberías hacerlo al menos una vez en la vida

¿Por qué cada vez más personas viajan solas y cómo se benefician de esta experiencia? Te cuento 5 razones por las cuales todos deberíamos intentarlo al menos una vez en la vida.
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ESCRITO POR Ed M. Wood
5 ventajas de viajar solo y por qué tú también deberías hacerlo al menos una vez en la vida

Si te pido que te imagines a una persona viajando sola o un solo traveler. ¿A quién ves? ¿A un chico soltero en sus 20, bronceado, con una playera blanca y pantalones cortos? Bueno, los tiempos están cambiando. En los últimos años se ha presentado un cambio notable en la demografía de quienes deciden viajar solos, es decir, se ha incrementado el número de mujeres, mayores de 45 y personas en relaciones que deciden viajar solas. Y eso no es todo, el total de personas que viajan solas también está aumentando: una de cada cuatro personas se aventuró a viajar sola en sus últimas vacaciones. El estigma de hacer ciertas cosas solo parece estar desapareciendo, no solo en el mundo de los viajes, sino también, por ejemplo, en las reservas en los restaurantes para una única persona, las cuales aumentaron en un 62 %.

¿Por qué las personas deciden viajar solas?

Los amplios desarrollos sociales y tecnológicos se han encargado de impulsar que muchos quieran viajar solos. Ahora las personas se casan y tienen hijos en una edad más avanzada, lo que les permite aprovechar sus veinte y treintas para viajar sin complicaciones. Las demandas y oportunidades de nuestra vida profesional también han evolucionado. Los complicados horarios de trabajo hacen que coordinar un viaje con amigos sea más complicado. Al mismo tiempo, muchos trabajos ya no requieren la presencia en una oficina y se pueden llevar a cabo de forma remota, ya sea en un hostal junto a la playa o en un lujoso hotel en el centro de cualquier gran ciudad.

Viajar ahora es más fácil. Los bajos precios de los vuelos cortos y las reservas en línea permiten un alto grado de espontaneidad y, al mismo tiempo, la popularidad de los viajes hechos a medida está aumentando. Todos estos factores han hecho que viajar solo sea la opción preferida de muchos.

Finalmente, con el advenimiento de las redes sociales, uno nunca está realmente solo. Esa posible soledad que atemoriza a muchos viajeros puede aliviarse, al menos parcialmente, con una llamada gratuita a casa por WhatsApp o leyendo los comentarios de tus mejores amigos en una foto en Facebook. Las experiencias se pueden compartir, filtradas y en tiempo real, con amigos y familiares en casa, así como con completos extraños dispuestos a admirar y comentar nuestras aventuras. Además, plataformas como Instagram y SnapChat nos alientan activamente a desarrollar una narrativa propia como individuos, trazando nuestra ruta de vida a través de las personas que conocemos y los lugares que visitamos.

Aquí te presento 5 ventajas de viajar solo, esas razones por las que todo el mundo debería intentarlo alguna vez.

1. La logística de los viajes se simplifica

Hay momentos ideales para viajar en la vida: la jubilación, justo después de graduarte o, si eres de quienes decidieron ir a la universidad, las vacaciones entre semestre y semestre. Durante estos periodos puede ser relativamente fácil encontrar a alguien con quien viajar, pues puede que la mayoría de personas que te rodean tengan un horario similar. Sin embargo, si este no es tu caso o si este escenario es cosa del pasado, seguramente te habrás dado cuenta de que las responsabilidades familiares y profesionales aumentan y, proporcionalmente, las oportunidades de compartir un largo viaje al extranjero disminuyen.

Viajar solo es una oportunidad para lidiar con el egocéntrico que llevas dentro. Puedes incluir o tachar lugares de tu bucket list como mejor te convenga, decidir tu propio itinerario y extender tu estadía en tus lugares favoritos sin necesidad de considerar el presupuesto de otra persona o de preocuparte por querer hacer las cosas a tu modo.

2. Tu zona de confort será mucho más espaciosa

El autor francés Michel Houellebecq describe una escena con la que seguramente puedes relacionarte. Su protagonista está a punto de emprender un viaje solo, cuando de repente le agobia la ansiedad: “Me inundó una inmensa aversión al viaje, una imperiosa necesidad de mantener la calma“. Los viajes pueden ser desconcertantes, especialmente cuando viajas solo. Sin embargo, este sentimiento es casi inevitable si pensamos en todas aquellas experiencias que implican aventurarse en algo nuevo y desconocido, y en alimentar y satisfacer nuestra innata curiosidad.

Houellebecq continúa: “Al principio, el viajero solitario se encuentra con el desprecio e incluso con la hostilidad. Luego, poco a poco, la gente se acostumbra a él… y deja de considerarlo un excéntrico inofensivo“. Aquí, él puede estar refiriéndose al efecto reflector: la creencia de que las acciones propias están bajo un escrutinio mucho mayor que el real, así como la sobreestimación de inferencias negativas por parte de terceros. Algunas investigaciones han demostrado que el impacto inhibitorio del efecto reflector se intensifica cuando se está solo, lo que hace que las personas se abstengan de participar en experiencias placenteras e indulgentes. Una de las primeras tareas del viajero solitario es superar esto.

Una mayor sensibilidad del entorno alienta la introspección. Cuando no estamos familiarizados con un entorno físico y social, comenzamos a ser intensamente conscientes de la influencia del contexto en nuestra personalidad. Lo novedoso se convierte así en el nuevo estándar y nos empezamos a sentir más preparados para involucrarnos en situaciones que nunca habríamos considerado en casa; ya sea una clase de tango en Buenos Aires, cantar All I want for Christmas is you de Mariah Carey en algún centro comercial asiático o simplemente conversar en un idioma extranjero con tu taxista.

Independientemente de si eres Instagramer o no, viajar solo puede ser una experiencia inmensamente enriquecedora y liberadora. ¡Pruébalo tu también!

3. Harás amigos e influenciarás a otras personas

No solo las situaciones son novedosas, las personas también lo son. El hecho de que estés viajando solo no significa que tienes que dejar de anhelar la compañía de alguien más. Bien dicen por ahí que somos animales sociales. Para saciar nuestra necesidad de contacto social, nos abrimos a los encuentros con extraños, a veces por desesperación, a veces porque estamos en una de esas rachas, a veces porque disfrutamos la sensación de libertad que nos da el anonimato; y otras veces, estoy seguro, por razones completamente diferentes.

Visitamos bares e iniciamos conversaciones que, naturalmente, se saltan los momentos incómodos y van directo a lo que realmente piensas del país en el que estás. Estas conversaciones son fugaces, pero pueden llegar a ser muy significativas. Así, podrías recibir recomendaciones para ir a lugares que de otro modo nunca visitarías o informaciones que pueden ser banales para tu interlocutor pero reveladoras para ti.

Cuando viajas solo proyectas un interés más genuino por la cultura y el idioma del país en el que te encuentras. Esto te convertirá en una persona interesante para los lugareños, quienes sin duda preguntarán por tus impresiones del país, lo que podría significar que no está mal que aprendas un poco de su idioma antes de que emprendas tu viaje.

4. Te volverás más independiente

Cuando viajas solo, la tendencia a agruparte o a rodearte de gente es una especie de mecanismo de supervivencia. Incluso si te sientes inhibido y quieres evitar el contacto social con los lugareños, es muy probable que en algún momento inevitablemente necesites de su ayuda, ya sea para registrarte en un hotel, preguntar por direcciones u ordenar comida.

Atravesar algunas barreras lingüísticas y superar un poco la incomodidad del principio es solo el comienzo. Si adoptas el enfoque de viajar de mochilero y solo con lo justo, tendrás que arrastrar tu vida entera a donde vayas, sumergirte en redes de transporte desconocidas y (a veces) poco confiables, nutrirte sin pasar por cada uno de los McDonald’s de la cuidad y, además, asegurarte de que la estás pasando bien. Cuando regreses a tu lugar de residencia te darás cuenta que allí el ritmo de vida es mucho más lento de lo que recordabas y que las tareas diarias que una vez parecieron montañas insuperables ahora solo son pequeñeces.

Sin embargo, la independencia mental que obtienes cuando viajas solo es algo mucho más importante que la independencia práctica. Como dijo alguna vez el filósofo Alain de Botton:

“Parecía que viajar solo era una ventaja. Nuestras respuestas al mundo están moldeadas de manera crucial por quienes nos acompañan, pues atemperamos nuestra curiosidad para encajar con las expectativas de los demás… Ser observado de cerca por un compañero también puede inhibir la manera en la que observamos a los demás; entonces, también podemos quedar atrapados al ajustarnos a las preguntas y comentarios de quien nos acompaña o sentir la necesidad de parecer más normal de lo que podría ser saludable para nuestra curiosidad”.

5. El trabajo dejará de ser un fetiche

En la década de 1930, el economista John Maynard Keynes calculó que todos estaríamos disfrutando de quince horas de trabajo a partir de ahora como resultado de la innovación tecnológica y la automatización. Sin embargo, vivimos en un mundo en el que, mientras escribo esto, los políticos siguen ganando poder en nuestras “avanzadas” democracias occidentales con la promesa de que aumentarán las horas de trabajo y la edad de jubilación. Porque claro, eso es lo que la gente quiere. Independientemente de si lo consideramos como progreso o no, para la mayoría de nosotros, el trabajo es algo innato a nuestra identidad, y desencadenarnos puede ser una tarea ardua. De lo contrario, ¿qué responderías a la pregunta “¿Y tú qué haces?” si no tienes un trabajo?

Quienes quieren tomarse un descanso del trabajo para viajar pueden estar enfrentándose a un gran desafío. Un paso sabio puede ser encontrar un trabajo diferente en otro país o continente y aprender alguno de esos oficios que te permiten trabajar mientras viajas, ya sea cortando el pelo, trabajando como un recepcionista multilingüe en un hostal o siendo instructor de surf. Puede que incluso descubras una pasión oculta, logres aprender un nuevo idioma y cambies el curso de tu vida, ¡o puede que simplemente la pases increíblemente bien!

Ahora que ya conoces algunas de las ventajas de viajar solo, solo te queda elegir el destino. Para que no te falte la inspiración, y como cortesía de la gente de Intrepid Travel, compartimos contigo:

Si viajas solo, el idioma local será tu mejor aliado

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