Aprender alemán

“Lo mejor es la interactividad de sus ejercicios, en que la app detecta puntos fuertes y débiles para personalizar cada lección.”

“Gracias a esta aplicación aprender inglés ha empezado a dejar de ser algo aburrido para convertise en un reto.”

“Otra forma de aprender idiomas.”

¿Por qué aprender alemán?

Aprender alemán facil para niños

Tendemos a pensar que en nuestro mundo globalizado, el idioma extranjero que debe aprender cualquier persona no angloparlante es el inglés, la lengua franca por excelencia. Si bien esta idea es correcta, también tiene un alcance limitado. En el mundo de la educación y el trabajo se generaliza cada vez más la tendencia a dar por supuesto un buen nivel de conocimientos de inglés, de manera que realmente competitiva no es ya la persona bilingüe, sino la trilingüe o multilingüe. De ahí que cada vez sea haya extendido más el interés por aprender idiomas en general.

En el caso del alemán, resulta interesante constatar el aumento de las solicitudes para matricularse en el primer curso en las escuelas de idiomas en Alemania, tanto oficiales como de carácter privado. Las causas del creciente interés por aprender alemán son diversas. El alemán forma parte de las 10 lenguas más importantes del mundo, con unos 105 millones de personas que la hablan como lengua materna y cerca de 80 millones que la hablan como lengua extranjera. Es el idioma oficial en Alemania, Austria y Liechtenstein, y cooficial en Suiza, Bélgica y Luxemburgo. Al ser además el idioma materno más hablado y el más aprendido como lengua extranjera en la Unión Europea, constituye –junto con el inglés y el francés–una de las lenguas de trabajo oficiales de la Unión y sus instituciones.

Esta situación se refleja claramente en el campo de la educación, donde cada vez más estudiantes universitarios están ampliando sus conocimientos de lenguas extranjeras aprendiendo alemán. En Europa, tal objetivo es facilitado gracias a las posibilidades de extensión de estudios que brinda el programa de educación Erasmus. Pero también en América Latina es prometedora la perspectiva de obtener una beca –por medio del DAAD (Servicio Alemán de Intercambio Académico), por ejemplo–. Para las personas que pueden prescindir de aplicar a ella, Alemania representa un país con un sistema público de educación superior de alta calidad en el cual resulta comparativamente favorable financiarse los estudios en relación con otros países líderes en calidad educativa, como Estados Unidos o Inglaterra. Otro de los incentivos para aprender alemán se refiere a las perspectivas profesionales y laborales que permite la buena situación económica de Alemania, al igual que su demanda de personal capacitado en los sectores de las diferentes ingenierías o de la salud –como profesionales de enfermería y geriatría–. Esta situación aumenta las expectativas de obtención de empleo a corto y mediano plazo.

Un idioma preciso, creativo y lúdico

Aprender alemán no es solo una alternativa interesante porque Alemania sea un país sobresaliente en investigación y tecnología. También su historia y su cultura son fascinantes, y es bien sabido que conocer la lengua de un país nos abre la puerta para comprender su trasfondo, su vida y su gente de manera mucho más profunda. Sería limitado, por ejemplo, decir que la precisión hace que el alemán sea idóneo como lenguaje técnico, pues esta virtud –que efectivamente lo caracteriza– se verifica ya antes, en el vocabulario de que dispone cualquier germanoparlante en su vida diaria. Muchas palabras cuya precisión consideraríamos poética en otros idiomas son estándar en el uso del alemán. Es el caso de “Fernweh”, que literalmente se traduciría como “dolor de lejanía” y señala el anhelo de salir de casa para recorrer el vasto mundo. Se opone a “Heimweh”, el “dolor de casa”, que señala el anhelo que bien conocemos como “nostalgia”. Esta y muchas otras palabras bastan para poner en tela de juicio el cliché del idioma rudo y frío. En su poema dedicado “Al idioma alemán”, Borges habla de esa “dulce lengua” a la que ha buscado en “el amor entrelazado / de las voces compuestas”.

Tal potencial creativo a partir de la composición hace del alemán un idioma muy interesante con un vocabulario inagotable. Explorar este mundo y –por qué no– ser coautor de él es otra de las experiencias que hacen atractivo el propósito de aprender alemán. No todos los idiomas nos invitan a asumir retos como el de comprender y pronunciar correctamente las palabras más largas del mundo. A propósito, una de ellas es una perfecta combinación entre precisión técnica y marketing creativo: “Eierschalensollbruchstellenverursacher”. La palabra se compone de otras tres que, divididas una vez más, finalmente son seis. Pero no bastan ni tres ni seis palabras para expresar el significado exacto de este utensilio doméstico usado en el desayuno como “causante del punto predeterminado de rotura de la cáscara de huevo”. El “Eierschalensollbruchstellenverursacher” no solo personifica la precisión y la creatividad del alemán, sino que también tiene un ingrediente lúdico y de humor. Los alemanes sí son capaces de reírse de sí mismos. En un sutil gesto de autoironía, lo muestra la creación de esta palabra.

¿Con qué método aprender alemán?

El primer método en el que se suele pensar es el clásico, de modalidad presencial. Tomar uno o varios cursos de alemán en una escuela de idiomas es sin duda una buena alternativa para quien puede costeárselo y ajustar sus horarios de estudio o trabajo a los de clase. Es recomendable que estos cursos sean impartidos por profesores nativos, independientemente del país del mundo en que se tomen. En cuanto a los costos, es algo muy relativo que depende de muchos factores. Uno de ellos es si el curso se ofrece en el país de origen o en el extranjero. Aunque realizar un curso de alemán en Alemania o Austria eleva considerablemente los costos, las ventajas son evidentes: la inmersión lingüística y el aprendizaje del idioma en su contexto social y cultural agilizan notoriamente el proceso, además de ser una experiencia muy valiosa no solo a nivel académico, sino personal.

Frente a los aspectos positivos del acompañamiento de un docente, el marco temporal definido y la disciplina de la regularidad de las clases, cabe preguntarse por la continuidad de la motivación más allá del aula. De ahí que cada vez se promocionen más otras modalidades que se presentan como más eficaces y atractivas, entre ellas los cursos en línea o las aplicaciones para dispositivos móviles. Pero si bien los programas para aprender alemán ofrecen mayor flexibilidad para definir los horarios y el lugar donde se desea estudiar y practicar, a veces también hacen que el alumno se sienta desorientado ante la falta de un profesor que lo guíe en el proceso. De ahí que sea necesario sopesar bien todos los criterios a la hora de elegir una app o un programa para aprender alemán. Frente a la modalidad tradicional, no solo deben ofrecer la ventaja de la flexibilidad y de un precio competitivo, sino también garantizar que la ausencia del profesor se vea compensada por la alta calidad lingüística y didáctica del material ofrecido, al igual que por alternativas de comunicación para resolver preguntas o profundizar en un tema o actividad. En el mercado existen diversos programas para aprender alemán de manera autónoma, pero no todos satisfacen a cabalidad los requisitos mencionados.

Aprender alemán con Babbel

Babbel es una plataforma para aprender idiomas en línea. Existe desde el año 2008 y su calidad ha sido galardonada con diversos premios. Una de sus ventajas es que no solo está disponible para el ordenador en la página web, sino también como app para aprender alemán con el móvil o la tableta. Otra ventaja es que puede usarse en varios dispositivos sin riesgo de pérdida o desactualización, ya que Babbel sincroniza los avances entre los diferentes sistemas.

El innovador método de Babbel cubre todas las habilidades que supone el dominio de una lengua: expresión oral, expresión escrita, comprensión auditiva y comprensión lectora. Con ejercicios de vocabulario, escucha, conversación, pronunciación, gramática y escritura, los cursos abarcan niveles tanto para principiantes como para avanzados. Para la adquisición de vocabulario específico se presenta una gama diferenciada según los campos de interés particulares. Babbel ofrece igualmente la posibilidad de practicar la pronunciación con un sofisticado sistema de reconocimiento de voz. El sistema de repaso, por su parte, permite afianzar lo aprendido.

Este material de alta calidad es presentado de forma multimedia, lo cual aporta un agradable entorno de aprendizaje interactivo tanto en la página web como en la app para aprender alemán. Que la atención no se vea molestada por anuncios publicitarios es otra de las grandes ventajas de Babbel, aspecto especialmente útil a la hora de adentrarnos en “la jungla de las declinaciones”, como la llamó también Borges, y aprender la gramática alemana.

Babbel cuenta además con una enorme red social con servicio de mensajería y de chat que permite aplicar lo aprendido con gente de todo el mundo, acordar tándems, hacer consultas y preguntas, pedir correcciones, etc. En síntesis, con Babbel se aprende alemán de una forma efectiva, amena y supremamente económica. Así que prueba la primera lección en tu ordenador o descarga la app para aprender alemán. ¡Adelante! ¡Manos a la obra! O, para decirlo en alemán con una expresión ágil, muestra de que este multifacético idioma no solo conoce las palabras interminables: Los! Pruébalo gratis ahora.

¿Prefieres dispositivos móviles? Aprende alemán con Android o iOS.