La historia de cómo el Día Internacional de la Mujer alcanzó proporciones mundiales

Curiosamente, todo comenzó en Estados Unidos, aunque actualmente tiene mucho más peso en otras partes del mundo que en el país norteamericano.
La historia detras del Día Internacional de la Mujer

En marzo, celebramos el Día Internacional de la Mujer, una celebración que pasó de ser algo rutinario a convertirse de nuevo en un símbolo de la lucha femenina. Pero, vayamos por partes. Si nunca has oído la historia del Día Internacional de la Mujer, puede que conocer sus raíces arroje algo de luz en el asunto. El Día de la Mujer se estableció para la defensa de los derechos laborales y la paridad de género, no como una ocasión para comprar flores a las mujeres (eso llegó más tarde). No obstante, si estás al tanto de la trayectoria de estos movimientos, seguramente sepas que las rosas son también un símbolo de los derechos de los trabajadores.

Los fundamentos socialistas de la historia del Día Internacional de la Mujer son en gran parte la razón por la que las rosas se han convertido en un elemento fijo en los países comunistas (o ex comunistas). Actualmente, tanto en España como en otros países latinoamericanos este día es sinónimo de lucha por la igualdad de género; a pesar de que en otras partes del mundo, esta festividad se ha comercializado y tiene como característica central comprar regalos.

Aunque siendo un poco imparciales, la comercialización es inevitable cuando se trata de días festivos con un alcance tan internacional. A continuación, nos sumergimos en todas las etapas de su historia.

La historia del Día Internacional de la Mujer

Sus inicios

La historia del Día Internacional de la Mujer comienza en 1908, en medio de una creciente oleada de incertidumbre en torno a la desigualdad de género; un revuelo que ya se había iniciado en un segundo plano décadas anteriores. En ese año, miles de mujeres se congregaron en la ciudad de Nueva York como parte de una huelga de trabajadoras de la confección con el fin de reivindicar el derecho al voto, así como mejores condiciones laborales y salariales.

Al año siguiente, el Partido Socialista de Estados Unidos declaró que el primer Día Nacional de la Mujer se celebrara el 28 de febrero de 1909. Se convocó a propósito para un domingo, el único día no laborable de la semana, para que las mujeres trabajadoras pudieran participar. Esta conmemoración constituyó una homogeneización sin precedentes de las causas del sufragio femenino y los derechos laborales.

Y hablando de derechos laborales, estos son a menudo relacionados con otro momento de la historia, que supuestamente comenzó a circular en la década de 1950 durante la era de la Guerra Fría. La historia alternativa es que el Día Internacional de la Mujer comenzó en 1907 para conmemorar el 50 aniversario de una protesta de 1857 de las trabajadoras textiles y de la confección de la ciudad de Nueva York. No hay mucha evidencia de que la protesta en sí o la celebración del aniversario en 1907 hayan tenido lugar, y se cree que esta historia forme parte del afán por encubrir sus verdaderos orígenes.

Sin embargo, al año siguiente de su celebración, el Día de la Mujer comenzó a internacionalizarse. En 1910, se llevó a cabo la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, dirigida por Clara Zetkin, líder del Partido Socialdemócrata en Alemania. Asistieron más de 100 mujeres de 17 países. Entre ellas, las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento de Finlandia.

Ese año, Zetkin propuso que cada país celebrara anualmente el Día de la Mujer para abogar por los derechos de las mujeres. En marzo del año siguiente, en 1911, tanto hombres como mujeres celebraron el Día Internacional de la Mujer en Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza. La festividad estuvo acompañada de una serie de reivindicaciones como el fin de la discriminación en el lugar de trabajo, mejor capacitación, el derecho de las mujeres a votar y a ocupar cargos públicos, entre otras.

En ese mismo año tuvo lugar el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en la ciudad de Nueva York, que intensificó aún más el movimiento por los derechos laborales en los Estados Unidos y supuso el nacimiento del lema “Bread and Roses”. Este lema defendía “pan y rosas para todos”, en otras palabras, la posibilidad de prosperidad, más allá de cubrir las necesidades básicas, accesible para la clase trabajadora.

Las mujeres rusas se unieron un par de años después, en 1913. Y en 1914, el movimiento se extendió a Londres. En ese momento, estaba estallando la Primera Guerra Mundial y la lucha femenina conectó con aquellas posturas contrarias a la guerra.

El 23 de febrero de 1917, según el calendario juliano que se usaba en la Rusia zarista, se llevó a cabo una huelga, bajo el lema “pan y paz”, liderada en su mayoría por mujeres que protestaban por la guerra y la escasez generalizada de alimentos. Lo hicieron ante la ira de revolucionarios masculinos como León Trotsky, el cual criticaba que su comportamiento estuviera fuera de lugar. Su ira se debía a que las protestas de los trabajadores, según Trotsky, tendrían lugar en mayo, el Primero de Mayo, no durante el Día de la Mujer. Pero las mujeres no solo consiguieron que el zar Nicolás II abdicara de su trono, sino también asegurar su derecho de voto al gobierno provisional que tomó su lugar. Este fue el final formal de siglos de gobierno zarista en Rusia, así como un ejemplo para otros movimientos de sufragio que aún continúan activos en otros países.

En la actualidad

La historia del Día Internacional de la Mujer no se detuvo ahí, aunque sí se puede afirmar que fue en 1917 cuando el movimiento se estableció.  Vladimir Lenin, primer ministro de la Unión Soviética, convirtió el Día de la Mujer en un día festivo oficial ese año; ejemplo que pronto siguieron los comunistas en España y China. Concretamente, la primera vez que se celebró en España fue en el año 1936 liderado por Dolores Ibárruri, “la Pasionaria”.

Durante los primeros años, el Día Internacional de la Mujer no se celebraba el mismo día en todos los países. Hasta que, finalmente, se acordó que se celebraría el 8 de marzo, debido a que se trata de la fecha en el calendario gregoriano equivalente al 23 de febrero, fecha del levantamiento popular en Rusia contra la monarquía y que supuso el inicio del movimiento.

Durante décadas, el Día de la Mujer solo se celebraría en los países socialistas. En 1975, las Naciones Unidas conmemoraron por primera vez el Día Internacional de la Mujer.  En Estados Unidos, el presidente estadounidense Barack Obama declaró en 2011 al mes de marzo como el Mes de la Historia de la Mujer, coincidiendo con el centenario del Día de la Mujer. 

Desde 2014, el Día de la Mujer se celebra en más de 100 países y se considera día festivo en más de 25 países. A día de hoy, las celebraciones por todo el mundo van desde comprar flores y regalos a las mujeres hasta manifestaciones o desfiles. En Rusia, se ha convertido en algo así como el Día de la Madre, excepto que celebra a todas las mujeres, no solo a las mamás. En Estados Unidos, una proclamación presidencial reconoce los logros de las mujeres estadounidenses. Y en Italia, es tradicional regalar flores de mimosa.

En algunos países y, curiosamente en Berlín, aunque no en toda Alemania, el 8 de marzo es un día festivo oficial. Por otro lado, en China y algunos estados de Europa del Este, son solo las mujeres las que disfrutan del día libre. Aunque, en palabras de Kristen R. Ghodsee, profesora de estudios rusos y de Europa del Este en Penn, ”lo irónico es que se van a casa y cocinan —para nada la recompensa más progresista— porque el patriarcado aún existe”.

Este artículo se publicó originalmente en la edición inglesa de Babbel Magazine.

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