Fallos del lenguaje de las celebridades: las anécdotas más famosas

Desde cantantes hasta políticos, nadie está a salvo de malentendidos lingüísticos.
Celebridades e idiomas: las anécdotas más divertidas

La gracia que nos provocan los malentendidos lingüísticos es directamente proporcional al esfuerzo que realizamos para dominar un nuevo idioma. Muchos de los errores lingüísticos más conocidos se encuentran sellados en nuestra memoria colectiva y seguramente podrás recordar varias traducciones fallidas en campañas publicitarias. Y este fenómeno no termina allí, Google Translate, Alexa y los diseños de algunos tatuajes nos traicionan a diario.

Las celebridades no están exentas de todo esto. Ellas también son protagonistas de anécdotas curiosas y no están a salvo de tatuajes con significados ridículos,  Ni siquiera figuras de la política internacional, a cuya disposición se encuentran intérpretes profesionales, pueden evitar papelones y malentendidos lingüísticos.

Aquí te dejamos una lista con los fallos del lenguaje de las celebridades, con el objetivo de arrancarte alguna que otra sonrisa y de que no te sientas tan mal cuando cometes algún error en el idioma que estás aprendiendo.

Celebridades e idiomas: Las anécdotas más divertidas

De-Spacing-Out-Ito

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El tema “Despacito”, de Luis Fonsi y Daddy Yankee,  estuvo un buen tiempo en la cima de los rankings a nivel mundial, pero eso no alcanzó para que todas las personas de habla inglesa aprendieran la letra. El texto resulta complicado incluso para cantantes profesionales: Justin Bieber fue incapaz de recordar la letra de “Despacito” durante su presentación en Nueva York en mayo de 2017. Se lo puede escuchar cantando “bla bla bla” y cosas como “I don’t know the words so I say ‘Dorito’” (no sé la letra, así que digo ‘Dorito’) y “I ate a burrito, I just want a burrito” (comí un burrito, solo quiero un burrito).

Ich Bin Ein Berliner

En realidad aquí no se trata de uno de los fallos del lenguaje de las celebridades, sino de una frase que fue caracterizada como tal de una manera tan penetrante en la imaginación colectiva, que merece ser parte de esta lista. Durante su emblemático discurso delante de la municipalidad de Schöneberg, en Berlín, John Fitzgerald Kennedy se autoproclamó berlinés diciendo: “Ich bin ein Berliner.” Por algún motivo, años después, se popularizó la idea de que, en realidad, se había referido a sí mismo como un panificado, dado que Berliner es también el nombre de un bollo relleno de mermelada. Sin embargo, quienes presenciaron el discurso jamás pensaron en el significado culinario de la palabra Berliner y entendieron perfectamente lo que quiso decir.

El Bloombito

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El ex alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, fue apodado El Bloombito – con su correspondiente cuenta paródica en Twitter – luego de una conferencia de prensa en 2011, en la que trató de dar, en un espanglish dudoso, algunos consejos a la población ante la llegada del huracán Irene.

El acento de Hilaria

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No hace mucho tiempo, cuando mucha gente se encontraba en cuarentena, internet se obsesionó intentando descubrir si Hilaria Baldwin estaba simulando su acento español. La evidencia era comprometedora: existía un vídeo en el que pasaba, sin más, a hablar como una estadounidense y personas que fueron con ella a la escuela aseguraban que nunca tuvo acento español. La verdad es que aquí estamos más bien frente a un (hilarante) malentendido. Baldwin ha explicado que las inconsistencias en su acento se deben a su bilingüismo y a que creció entre Estados Unidos y España. Este no es un fenómeno raro entre personas políglotas y pluriculturales.

El acento lohaniano

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Dado que acabamos de referirnos a acentos raros, no podemos dejar de mencionar a Lindsay Lohan. Su acento causa, justificadamente, cierta perplejidad porque existen sobradas pruebas de que ella no hablaba así antes. En 2016 adoptó de repente un acento extraño que ella atribuyó al tiempo que pasó en lugares como Dubai y Grecia.

En una entrevista para The Daily Mail contó que “se trata de una mezcla de la mayoría de los idiomas que puedo entender o estoy tratando de aprender. He estado aprendiendo diferentes idiomas desde niña. Hablo con fluidez inglés y francés, puedo entender ruso y estoy aprendiendo turco, italiano y árabe.”

Podría tratarse de un fenómeno de mimetismo – que se da cuando se intenta sonar como la persona con la que estamos hablando – que traspasa su límites y afecta a todas las producciones orales. Sea como sea, es interesante oírla hablar.

Dedo de barbacoa 

La mayoría de los fallos del lenguaje de las celebridades quedan inmortalizados en publicaciones o en internet. En el caso de Ariana Grande, el error quedó inmortalizado en su piel. Su idea era tatuarse en su mano el nombre de uno de sus temas, “7 Rings”, en japonés. Por desgracia, lo que le tatuaron es shichirin (七輪), cuyo significado es “barbacoa.” Naturalmente, intentó reparar el error agregando un kanji más, pero el resultado fue peor: “dedo de barbacoa.”

La situación incómoda de Jimmy Carter en Polonia

Otro momento tristemente célebre en la historia de la traducción involucra a un político estadounidense. Se trata del presidente Jimmy Carter en 1977 en Polonia. Carter expresó su intención de conocer los deseos de Polonia para el futuro, pero su intérprete tradujo que el presidente quería conocer a los polacos y polacas carnalmente. Y los problemas con la traducción no terminaron ahí. La felicidad que expresó Carter por estar en Polonia fue transformada en la “felicidad de tocar las partes privadas de Polonia.”

Este artículo se publicó originalmente en la edición en inglés de la revista de Babbel.

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