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La importancia de los idiomas para trabajar en el sector turístico en España

Sol, playa, historia, buena comida… no hay duda que España despierta el interés de muchos turistas, pero se duerme con los idiomas. Este es el momento de dar carpetazo al estereotipo de que los españoles solo hablan castellano y hacer que los turistas se sientan como en casa.
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Ya hemos mencionado en varias ocasiones lo positivo que es hablar más de un idioma en diferentes aspectos de la vida. A modo de recordatorio, mencionaremos el hecho de que te abre perspectivas laborales, es enriquecedor y te facilita la integración cultural allá donde vayas. Esta vez, con motivo de la iniciativa “We Speak Babbel”, queremos centrarnos en el sector del turismo y ofrecerte los motivos por los que es importante aprender o perfeccionar un idioma si estás involucrado en el sector.

En 2017, España recibió más de 83 millones de turistas y en lo que llevamos de año, la cifra oficial, ofrecida por Movimientos Turísticos en Frontera (FRONTUR), alcanza los 13,7 millones de turistas internacionales en el primer trimestre, lo que demuestra que la tendencia va en aumento. Los visitantes más comunes provienen de Reino Unido, seguido de Francia y Alemania, entre otros. El sector turístico representa más del 11 % del PIB de España.

Cifras importantes y que van en aumento, haciendo que el futuro del turismo se augure prometedor en España. Aunque, por desgracia, no coincidan con la cualificación idiomática del sector. España no siempre entiende a sus turistas, y si no reciben información en su lengua sobre los sitios que visitan o no entienden el menú del restaurante, su experiencia se ve reducida.

1) Aprender un idioma es enriquecedor

Comenzamos la lista con uno de los motivos básicos para aprender un idioma. Una razón primordial a la hora de plantearse aprender un idioma es por uno mismo. Si no estás motivado y no te apasiona el aprendizaje no podrás alcanzar tu objetivo. Así que si quieres aprender francés, por ejemplo, hazlo primero para enriquecer tu alma y, en segundo lugar, la de los turistas.

Si ya tienes conocimientos de uno de los idiomas principales del sector turístico, no te duermas en los laureles, siempre es positivo aprender un idioma nuevo o simplemente mejorar el nivel que ya se tiene.

2) Seguridad y profesionalidad

No pierdas la compostura por no hablar bien inglés (u otro idioma). Si trabajas de cara al público, la capacidad de hablar más de un idioma y poder comunicarte con seguridad denota profesionalidad. Ten en cuenta que las maneras en las que un cliente se puede poner en contacto son muy variadas y van desde el teléfono hasta Facebook. No dejes que tu reputación decaiga por no saber responder con la competencia requerida a tus clientes.

¿Trabajas en el sector turístico o te planteas hacerlo? ¿Qué tal vas de alemán, inglés o francés? Lleva tus cualificaciones a otro nivel siguiendo nuestros consejos.

3) Evitar malentendidos

Nadie puede adivinar los gustos, alergias o intolerancias de tus visitas, así que no comprometas el resultado de tu servicio por un malentendido. Sorprende a tus clientes con opciones personalizadas al comprender sus peticiones.

4) Conseguir que los turistas se sientan mejor

Un turista se sienta a la mesa de una pequeña terraza en una calle de Cartagena (Murcia), toma en sus manos el menú, pero lo único que entiende es “Tapas” y “Vino”. En su ayuda llegas tú, reconoces que es de Alemania y comienzas a explicarle el menú completo en alemán, con los platos del día fuera de la carta y, por supuesto, añadiendo alguna sugerencia personal.

Está claro que este cliente se va a sentir cómodo, va a tener la oportunidad de plantear preguntas y así ampliar su cultura gastronómica. Toda una experiencia gracias a tus habilidades idiomáticas. La comodidad y el comer bien se verán reflejados en una generosa propina y en un posible regreso.

5) Futuras recomendaciones

Muy relacionado con el punto anterior o, mejor dicho, una consecuencia del punto anterior. Al establecer una relación de confianza, seguramente ese cliente, tras haber disfrutado de una comida o estancia (en el caso de un hostal) agradable, regrese. Y no solo eso, sino que hablará de su experiencia y lo recomendará.

Moderniza, adapta, personaliza tu negocio aprovechando la iniciativa “We Speak Babbel” y haz que tus clientes se sientan como en casa. Además, los cursos de Babbel se adaptan a cualquier nivel y situación. Te enseñan a mantener conversaciones reales y, por tanto, poder salir victorioso de cualquier situación cotidiana del sector turístico.

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Isabel Valencia
Isabel es traductora y escritora autónoma. Se mudó a Berlín en 2010 cargando en su maleta con unos palillos japoneses, un plato polaco y una cafetera italiana con el objetivo de aprender alemán. En su tiempo libre practica Yoga, baila jazz y disfruta de buen cine en versión original. Habla sola y se contradice a sí misma.
Isabel es traductora y escritora autónoma. Se mudó a Berlín en 2010 cargando en su maleta con unos palillos japoneses, un plato polaco y una cafetera italiana con el objetivo de aprender alemán. En su tiempo libre practica Yoga, baila jazz y disfruta de buen cine en versión original. Habla sola y se contradice a sí misma.
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