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La loca historia de la ortografía inglesa

¿Por qué es tan difícil escribir bien el inglés? Parece que su inconsistencia ortográfica se remonta a su ajetreada historia, ¡te la contamos aquí!

Escrito por Nuno Marques

La ortografía inglesa es un tema delicado. La primera vez que mi profesor de inglés escribió "through" en la pizarra, tuve que memorizar cómo escribirla por un lado, y cómo pronunciarla por otro. Al poco tiempo tuve que empezar a lidiar con homófonos (1) tales como seen / scene, hear / here, o con heterónimos (2) como lead / lead o present / present.

¿Por qué la ortografía inglesa es tan loca e inconsistente?

Raíces germanas

Igual la ortografía del inglés es tan complicada porque su historia lo es a partes iguales. Si echamos un vistazo rápido a su historia, nos daremos cuenta de las numerosas ocupaciones y colonizaciones de las islas británicas a manos de diferentes tribus y culturas a lo largo de los siglos. Por ejemplo, durante el Imperio romano, se establecieron varias poblaciones que hablaban diferentes lenguas germánicas occidentales. Así fue como los idiomas fueron evolucionando hacia el anglosajón o inglés antiguo.

Una influencia cristiana venida de Roma

Pronto llegaron los misioneros cristianos y, con ellos, el latín, dando lugar a la cristianización del siglo VII. El sistema de escritura cambió en consecuencia y el antiguo alfabeto latino inglés se introdujo en el siglo XIX. Pero el idioma anglosajón incluía sonidos que no estaban presentes en latín. Por eso se incluyeron letras como la Þ (más tarde se convirtió en th) y la necesidad de agrupar sonidos como gh.

La invasión nórdica

A finales del siglo VIII las islas ya estaban listas para recibir una nueva invasión. Entonces llegaron los vikingos, quienes saquearon los monasterios cristianos para enriquecerse y dejaron todo hecho un caos, también lingüístico, a sus espaldas. Todas las palabras que empiezan por th se originaron en la lengua nórdica, como por ejemplo thrust, thrift, they, there y then , y muchas palabras que empiezan por sk, como skirt, sky, skill y skin también comparten el mismo origen. Los vikingos ayudaron a que todos esos idiomas entraran en contacto en los diferentes territorios, homogeneizando la gramática y añadiéndole frescura al idioma hablado por los anglosajones.

La conquista nórdica

Pero en el siglo XI tuvo lugar un cambio importante, cuando Guillermo el Conquistador cambió el idioma de las élites al anglonormando, un dialecto del norte de Francia. Jury, clerk, justice son solo algunas de las diez mil palabras que ya se usaban en el siglo XIV. Parliament fue otra, después de todo, parler es "hablar" en francés.

Palabras mutantes

Entretanto, el cambio de las vocales estaba sucediendo entre el 1350 y el 1700: palabras como bite, meet, out y boot cambiaron fonéticamente en el intervalo de 350 años y se convirtieron en algo muy diferente de lo que eran al inicio. Por ejemplo, name antiguamente se pronunciaba naam (naːm), algo fonéticamente mucho más cercano a la palabra alemana Name. Fue alrededor del 1850 cuando su sonido comenzó a asemejarse a la pronunciación contemporánea (neɪm). Otros sonidos también mutaron o desaparecieron. Si pensamos en las palabras escritas con -ough, las cuales poseían un sonido fricativo presente en el alemán en palabras como Bach o Loch, nos daremos cuenta de cómo estas han evolucionado hacia pronunciaciones completamente diferentes, como vemos en las palabras through, rough, cough, thought y bough.

Otras letras también eran audibles, como la k en knight. Pero ese sonido desapareció, al igual que el sonido de la w en wrong.

Con la llegada de la imprenta la cosa se complica

Hasta ahora nos hemos referido sobre todo a la tradición oral. Con la invención de la imprenta, la escritura de muchas palabras se homogeneizó mientras que su pronunciación siguió variando. Como resultado de esto, la escritura inglesa heredó varias características pertenecientes a los dialectos y cambios previos.

No solo eso, Willian Caxton trajo la imprenta a Inglaterra junto con los compositores tipográficos. Los trabajadores holandeses, que ignoraban la forma de escribir inglesa, añadieron la h a la palabra ghost (fantasma) y cambiaron yott a yacht (yate). Además, muchas veces añadían una e al final de las palabras como quien no quiere la cosa, ya que les pagaban por líneas… ¡qué astutos estos holandeses! Como no sabían hablar o escribir bien, muchas de las impresiones estaban llenas de erratas.

El latín se resiste

Además de todo eso, unas diez mil o doce mil palabras de origen latino se añadieron al vocabulario inglés durante el Renacimiento. La influencia del latín fue tan grande que palabras como deuda (debt) añadieron esa b silenciosa, proveniente de su equivalente latino debitum. Receit (recibo) se convirtió en receipt para asemejarse a la palabra latina recepere. Lo mismo pasó con island, cuyo origen se creyó latino equívocamente (¡en realidad viene del inglés antiguo!) insula a través del francés antiguo isle, así que se añadió esa s de forma incorrecta.

El momento en el cual comenzamos a reconocer el inglés tal y como lo conocemos hoy es en la época de Shakespeare. Y él no solo acuñó varios términos, sino que además cuenta con la palabra frend en lugar de friend en su epitafio. Tanta simplicidad no sobrevivió al paso de los siglos.

El interés en la ciencia invitó al griego a la fiesta

El siglo XVIII dio la bienvenida a la era industrial y supuso una gran serie de avances tecnológicos a la vez que científicos. Para nombrar algunos de estos descubrimientos se solía usar el latín o el griego, que dieron lugar a telephone, por ejemplo. Sin embargo, palabras como fly o furious se escriben con f en lugar de con ph, ¿y eso por qué? Bueno, fantasía es una palabra que viene del griego y también se escribe con f. ¿Ves cómo de inconsistentes son estos cambios?

El debate interminable

Al principio, palabras extranjeras como Nudel se convertían en noodle. Hoy en día, se apropian tanto de las palabras como de la escritura de las mismas. Pizza, Strudel (¡que no stroodle!) o champagne, ballet o Blitzkriegmantienen su escritura original.

Lo que se preguntan muchos ahora es si se debería escribir donut o doughnut, barbecue o barbeque… ¡el inglés nunca dejará de fascinarnos y de volvernos locos!

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1: homófonos en inglés: palabras que suenan iguales pero tienen distinto significado y se escriben diferente.

2: heterónimos en inglés: palabras que tienen la misma ortografía que otras, pero su pronunciación y significado son diferentes.

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