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9 curiosidades que no sabías sobre Holanda

Olvídate de los tulipanes, los zuecos y la marihuana. Holanda tiene mucho más que ofrecer de lo que te imaginas.
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ESCRITO POR Ana Freitas
9 curiosidades que no sabías sobre Holanda

Ilustrado por Adriana Komura

Holanda es uno de esos países con un imaginario colectivo construido sobre la base de los estereotipos: los tulipanes, los zuecos, la libertad sexual (si definimos libertad sexual basándonos en el famoso Red Light District en Ámsterdam) y, por supuesto, la marihuana.

Después de vivir durante casi un año en Holanda, en una pequeña ciudad de 20 000 habitantes entre Leiden y La Haya, puedo asegurar que esos estereotipos se quedan cortos para describir realmente los aspectos más relevantes de la cultura holandesa. Afortunadamente, para muchos turistas, habitantes y entusiastas de la cultura holandesa, el país es mucho más interesante de lo que dichos estereotipos nos hacen creer. Viviendo allí aprendí muchísimo sobre la tolerancia, la igualdad y el respeto a las diferencias. Además, me enseñó que aprender holandés es difícil y no necesariamente por los motivos que imaginas.

9. Los holandeses aman el fútbol

Los adictos al fútbol tal vez ya lo sabían: los holandeses son auténticos apasionados de este deporte. Los principales equipos del país son el Ajax (se pronuncia aiáx), de Ámsterdam, y el PSV Eindhoven, de la ciudad con el mismo nombre al sur del país. Las finales de los campeonatos locales o europeos suelen paralizar la capital y llenar los bares. No es difícil avistar a los niños jugando al fútbol en los patios de los colegios con camisetas del Barcelona o de Brasil. En otras palabras, si te gusta el fútbol, tendrás tema de conversación para estrechar lazos con muchos de los habitantes del país.

8. Multiculturalidad en pleno centro de Europa

La formación étnica holandesa se parece a la del pueblo alemán y a la de los pueblos escandinavos. Sin embargo, Holanda desempeñó un gran papel en la Era de la Navegación y logró conquistar territorios en Indonesia, África y las Américas, algunos de los cuales todavía están bajo dominio de la corona holandesa. Así, con cientos de marineros y viajeros de toda Europa pasando constantemente por los puertos holandeses, la mezcla racial en los últimos cien años fue enorme, especialmente con la llegada de inmigrantes provenientes de sus colonias en las Antillas Neerlandesas, en Surinam y en otras regiones del globo. Esto sin mencionar a los inmigrantes provenientes de Turquía, Asia y Oriente Medio. La influencia cultural de esta centenaria mezcla es evidente, principalmente, en la comida. Por ejemplo, hoy día la noción de comida holandesa propiamente dicha incluye platos indonesios, caribeños y asiáticos.

7. La familia real es cosa seria

La monarquía es un aspecto muy importante de la identidad holandesa. Se trata de una monarquía parlamentaria en la que la familia real holandesa tiene un papel parecido al de la familia real británica. Como consecuencia, las tradiciones del país están llenas de ceremonias y días festivos que llevan consigo tradiciones monárquicas. Una de ellas, la más famosa, es el Koningsdag (Día del Rey), celebrada a finales de abril (normalmente) el día 27. Esta fecha conmemora el cumpleaños del Rey (que, por suerte, ocurre en primavera, lo que casi siempre significa buen tiempo).

Por tradición, es un día festivo en el que todo el mundo viste de naranja (los colores de la casa real holandesa) y sale a las calles a festejar dicho día. Exacto, es como una especie de carnaval. Los canales se colapsan por el flujo de barcos, las multitudes toman las calles en los centros de las grandes ciudades, hay música y eventos culturales por todas partes, y los habitantes aprovechan para hacer una pequeña “venta de garaje” en las calles con cosas que ya no necesitan.

Como podrás imaginar, esta es una excelente fecha para visitar y experimentar la verdadera Holanda.

6. El nombre oficial es Países Bajos

Holanda, a pesar de ser el topónimo del país en español, es una traducción abreviada de dos provincias: Holanda del Norte y Holanda del Sur. El nombre real de Holanda es Nederlands, que se traduce como Países Bajos. Los otros países de la corona, como Curazao y Aruba, forman parte del Reino de los Países Bajos; pero no te preocupes, los holandeses no se molestan si utilizas el término Holland, en inglés, para referirte al país.

5. Holanda es un país de ingenieros

Retomando el punto anterior, el nombre del país es una pista importantísima para entender una de las características más significativas de la identidad holandesa. La región se llama Países Bajos porque se ubica sobre llanuras situadas al mismo nivel o por debajo del nivel del mar. Si, por un lado, eso significa tierras fértiles y cosechas abundantes; por otro, significa que es una región con una gran tendencia a las inundaciones.

Como consecuencia, a lo largo de los siglos, los pueblos que se establecieron en esta región se volvieron maestros en el desarrollo de estructuras de ingeniería para contener las inundaciones, de ahí la profusión de canales que cortan las ciudades del país. En un primer momento, estos se construyeron artificialmente para que las inundaciones no perjudicaran las cosechas. El mismo principio se aplicaba a las represas (dam, en holandés, ¿ahora entiendes la razón de ser del nombre de su capital?) y a los diques.

Por otra parte, los diques son una institución holandesa no solo como concepto, sino también como nombre. La palabra viene del holandés dijk. Entenderlo significa entender el valor que tienen estas tierras para el pueblo holandés, un valor caracterizado por una larga trayectoria de resiliencia y modificación de la naturaleza para hacerlas habitables. Otra palabra que te ayudará a entender los nombres de las calles es la terminación gracht (canal).

4. La relación con la marihuana

Las cosas como son, Ámsterdam obtiene grandes beneficios del turismo relacionado con el consumo de drogas. Escuchaste bien, no solo de marihuana, sino también de otras drogas legales vendidas en los Smart Shops (tiendas especializadas en ese tipo de producto). Pero, en realidad, ese aspecto de la cultura holandesa define una parte muy pequeña de la identidad del país. El consumo de marihuana forma parte del día a día de los holandeses de la misma forma que lo hace en los países que la toleran: para una minoría se trata de una actividad frecuente, para otro grupo es solo una actividad ocasional, la mayoría de personas no frecuentan estas shops ni la usan.

3. Los agradables chicos holandeses

Todo pueblo tiene una reputación sobre la forma en la que trata a sus visitantes. Según estereotipos, los alemanes son “fríos” y los franceses tienen fama de tratar mal a cualquiera que llegue a Francia tratando de hablar inglés. A pesar de que estos imaginarios pueden fundamentarse en algún aspecto real de la cultura del país, la mayor parte del tiempo, no son más que generalizaciones.

De la misma forma, no deja de ser una generalización decir que, en su mayoría, los holandeses son muy amistosos, serviciales y simpáticos con los turistas. Yo puedo decir que lo llegué a experimentar, pues la mayoría de los lugares que visité me dejaron con ganas de volver.

Sin embargo, no esperes que tanta simpatía se convierta rápidamente en una hermosa y larga amistad: a pesar de que el contacto inicial con los holandeses es bastante amigable, siempre me pareció que son muy cuidadosos a la hora de establecer lazos más profundos y duraderos. Un holandés puede pasar el día ayudando a un turista a ubicarse, pero esto no significa que quiera mantenerse en contacto posteriormente.

2. Es difícil aprender holandés, ¡porque todo el mundo sabe hablar inglés!

El holandés es una lengua cuya hermana más cercana es el alemán. Sus aspectos fonéticos y gramaticales son bastante diferentes al español. Aunque a primera vista puede resultar complicado, el holandés no es un idioma muy difícil de aprender. Para quien no está acostumbrado puede sonar extraño, pero personalmente me gusta mucho y hasta he aprendido a encontrar belleza en algunos de sus sonidos guturales.

La mayor barrera para el aprendizaje del holandés a través de la inmersión, es decir, viviendo en el país, es que la mayoría de los holandeses habla inglés y con muy buen nivel. Lo peor: no quieren que te esfuerces hablando holandés. Hay una sensación generalizada culturalmente de que su idioma no solo es difícil, sino que su aplicación práctica es realmente baja. Por eso, si no vives en Holanda ni tienes pensado mudarte allí, incluso los holandeses se sorprenderán si dices que estás aprendiendo el idioma. Intrigados te preguntarán: Waarom?

Así que si estás tratando de practicar holandés y no hablas inglés (o finges no hacerlo) será mejor para ti.

1. Ámsterdam es mil ciudades en una (y todas son encantadoras a su manera)

La capital de Holanda es una de las ciudades más encantadoras que he tenido el placer de conocer. En ella conviven diariamente millones de personas, entre habitantes y turistas, montados en bicicletas, apretados en tranvías o caminando en grupos por las calles, formando un ballet caótico que, curiosamente, funciona. Desde la sencilla belleza de la arquitectura clásica holandesa, con las casitas de ladrillos exprimidos, encajadas una casi sobre la otra, hasta los canales y las bicicletas estacionadas que se acumulan por las calzadas.

En Ámsterdam hay gente de todo tipo y de todos los países, personas sobrias o en estados alterados de conciencia que comparten el espacio con otras que van al trabajo, a la universidad o a un festival de música electrónica. Es una ciudad en la que la modernidad, representada por la tolerancia de diferentes costumbres y por la diversidad, contrasta con el estilo clásico de sus edificios del siglo XVII y de museos llenos de pinturas renacentistas.

Ámsterdam es una ciudad donde todo se complementa naturalmente.

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